LA TRAGEDIA DE 1746 Y MANSO DE VELASCO
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Las murallas del Callao durante la Colonia
El Callao en 1746 era una ciudad amurallada, y era conocida como
el Presidio. El amurallamiento del Callao fue un proceso que comenzó en
el siglo XVI. El virrey Francisco de Toledo (1569-81) ordenó las
primeras defensas ligeras. Las primeras edificaciones defensivas fueron
ordenadas en 1588 por el virrey Fernando de Torres y Portugal (1586-89). Nuevas
defensas fueron construidas también durante el gobierno del virrey
Francisco de Borja y Aragón (1615-21). Durante el gobierno del virrey
Diego Fernández de Córdova (1622-29) se construyó un
baluarte pero fue destrozado en el terremoto de 1630. Otras partes del
amurallamiento también sufrieron daños y la restauración
fue llevada a cabo por el virrey Pedro de Toledo y Leiva (1639-48).
Dentro de esta ciudad amurallada se encontraban iglesias, plazas,
viviendas y otras construcciones. Fuera de las murallas habitaban los nativos
chalacos. En la parte de lo que hoy es Chucuito y La Punta se encontraba la
comunidad indígena del Piti-Piti. Esta comunidad nativa del Callao fue
intocable por los españoles quienes tenían gran admiración
por la habilidad marina de éstos. Estos pescadores chalacos
proveían abundante pescado fresco a la población del Callao.
La Tragedia del 28 de Octubre de 1746
En la mañana del 28 de octubre de 1746, los chalacos se
despertaron; adultos, jovenes, niños; hombres y mujeres, en un
día que parecía como cualquier otro. Cada cual según su
ocupación se movilizaba. Llegada la noche, las calles oscuras, algunas
alumbradas con lamparas de aceite, se veían como cualquier otras.
A las 10 y 30 de la noche muchos ya se encontraban durmiendo,
otros se preparaban para dormir, y otros como vigilantes y miembros de cuerpos
militares despiertos en sus puestos. De pronto la tierra comienza a temblar, un
gran sismo con epicentro en el mar, comienza a destruir viviendas. Algunos
encontraron la muerte instantáneamente. Otros alarmados y desorientados
llamaban a sus familiares. Otras gentes saldrían a las calles. Todo era
un desconcierto.
Cuando ya parecía que el siniestro había acabado,
el Callao comienza a ser azotado por grandes olas. Barcos chocaban entre si
cuando de pronto dos gigantescas olas, una tras de la otra, cubren al Callao
arrasando construcciones y destruyendo vidas. En los restos de una nave que
descanso en una de las haciendas en lo que hoy es el distrito de Bellavista se
encontró la imagen tallada en madera del Cristo, la cual se encontraba
intacta. El hallazgo fue calificado como asombroso y milagroso. La imagen fue
bautizada como "El Señor del Mar". De los cinco mil habitantes que
tenía el Callao en ese entonces, solamente 200 sobrevivieron. Con esta
tragedia también desaparecieron los últimos nativos del
Callao.
El Virrey José Antonio Manso de Velasco
José Antonio Manso de Velasco era un militar de carrera y
fue enviado al Perú como virrey sin tener un título nobiliario
como otros que lo habían precedido. Llegó al Perú en 1745.
Luego de la tragedia creada por el terremoto y maremoto, Manso de Velasco
ordena la reconstrucción del Callao. También ordena la
construcción de una fortaleza para la cual contrató los servicios
del matemático francés Luis Godin, miembro de la Academia de
Ciencia de París. Godin se encontraba en Lima empleado como regidor de
Cátedra Prima de Matemáticas en la Universidad Nacional Mayor de
San Marcos. El virrey José Antonio de Mendoza, antecesor de Manso de
Velasco, también lo había nombrado, Cosmógrafo Mayor del
Reino.
Además de iniciar la reconstrucción del Callao e
iniciar la contrucción de la fortaleza, Manso de Velasco, ordena la
creación de un muelle para la marina. Manso de Velasco también
inició otras obras en beneficio y mejoramiento del Virreynato del
Perú. El Rey Felipe VI en reconocimiento a la labor de Manso de Velasco,
le concede el título de Conde al cual le agregó "de Superunda",
latín que significa "sobre las ondas" y para remarcar su gran labor de
reconstrucción. José Antonio Manso de Velasco, Conde de
Superunda, el que supera o domina las olas, es uno de los grandes virreyes que
tuvo España. En 1761 el virrey terminó su labor en el Perú
y regreso a España. |