Historia, Gente y Tradición

La Tragedia de 1746 y Manso de Velasco

INTRODUCCION
ORIGEN DE: Callao, Chalaco y Chim Pum
ESBOZO HISTORICO
EL CALLAO PREHISPANICO
PIRATAS EN
EL CALLAO
LA FIEL Y GENEROSA
PROVINCIA LITORAL
PROVINCIA CONSTITUCIONAL
EL COMBATE
DEL CALLAO
CEMENTERIO:
Lugar de Reposo
LAS ISLAS
DEL CALLAO
SOL Y MAR
LA PESCA
EN EL PERU
LA GEOGRAFIA Y
GERMAN STIGLICH
EL PERIODISMO
CHALACO
DIARIO CALLAO Y
DARIO ARRUS
CORONEL MANUEL
CIPRIANO DULANTO
POESIA: CARLOS
CONCHA BOY
OPERA:
ALEJANDRO GRANDA
SANTIAGO:
EL VOLADOR
LA VUELTA AL MUNDO: JOSE BOTERIN
LA TRAGEDIA DE 1746
Y MANSO DE VELASCO
El REAL FELIPE
LOS DISTRITOS
(NUEVO)
BIBLIOGRAFIA

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Las murallas del Callao durante la Colonia

El Callao en 1746 era una ciudad amurallada, y era conocida como el Presidio. El amurallamiento del Callao fue un proceso que comenzó en el siglo XVI. El virrey Francisco de Toledo (1569-81) ordenó las primeras defensas ligeras. Las primeras edificaciones defensivas fueron ordenadas en 1588 por el virrey Fernando de Torres y Portugal (1586-89). Nuevas defensas fueron construidas también durante el gobierno del virrey Francisco de Borja y Aragón (1615-21). Durante el gobierno del virrey Diego Fernández de Córdova (1622-29) se construyó un baluarte pero fue destrozado en el terremoto de 1630. Otras partes del amurallamiento también sufrieron daños y la restauración fue llevada a cabo por el virrey Pedro de Toledo y Leiva (1639-48).

Dentro de esta ciudad amurallada se encontraban iglesias, plazas, viviendas y otras construcciones. Fuera de las murallas habitaban los nativos chalacos. En la parte de lo que hoy es Chucuito y La Punta se encontraba la comunidad indígena del Piti-Piti. Esta comunidad nativa del Callao fue intocable por los españoles quienes tenían gran admiración por la habilidad marina de éstos. Estos pescadores chalacos proveían abundante pescado fresco a la población del Callao.

La Tragedia del 28 de Octubre de 1746

En la mañana del 28 de octubre de 1746, los chalacos se despertaron; adultos, jovenes, niños; hombres y mujeres, en un día que parecía como cualquier otro. Cada cual según su ocupación se movilizaba. Llegada la noche, las calles oscuras, algunas alumbradas con lamparas de aceite, se veían como cualquier otras.

A las 10 y 30 de la noche muchos ya se encontraban durmiendo, otros se preparaban para dormir, y otros como vigilantes y miembros de cuerpos militares despiertos en sus puestos. De pronto la tierra comienza a temblar, un gran sismo con epicentro en el mar, comienza a destruir viviendas. Algunos encontraron la muerte instantáneamente. Otros alarmados y desorientados llamaban a sus familiares. Otras gentes saldrían a las calles. Todo era un desconcierto.

Cuando ya parecía que el siniestro había acabado, el Callao comienza a ser azotado por grandes olas. Barcos chocaban entre si cuando de pronto dos gigantescas olas, una tras de la otra, cubren al Callao arrasando construcciones y destruyendo vidas. En los restos de una nave que descanso en una de las haciendas en lo que hoy es el distrito de Bellavista se encontró la imagen tallada en madera del Cristo, la cual se encontraba intacta. El hallazgo fue calificado como asombroso y milagroso. La imagen fue bautizada como "El Señor del Mar". De los cinco mil habitantes que tenía el Callao en ese entonces, solamente 200 sobrevivieron. Con esta tragedia también desaparecieron los últimos nativos del Callao.

El Virrey José Antonio Manso de Velasco

José Antonio Manso de Velasco era un militar de carrera y fue enviado al Perú como virrey sin tener un título nobiliario como otros que lo habían precedido. Llegó al Perú en 1745. Luego de la tragedia creada por el terremoto y maremoto, Manso de Velasco ordena la reconstrucción del Callao. También ordena la construcción de una fortaleza para la cual contrató los servicios del matemático francés Luis Godin, miembro de la Academia de Ciencia de París. Godin se encontraba en Lima empleado como regidor de Cátedra Prima de Matemáticas en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. El virrey José Antonio de Mendoza, antecesor de Manso de Velasco, también lo había nombrado, Cosmógrafo Mayor del Reino.

Además de iniciar la reconstrucción del Callao e iniciar la contrucción de la fortaleza, Manso de Velasco, ordena la creación de un muelle para la marina. Manso de Velasco también inició otras obras en beneficio y mejoramiento del Virreynato del Perú. El Rey Felipe VI en reconocimiento a la labor de Manso de Velasco, le concede el título de Conde al cual le agregó "de Superunda", latín que significa "sobre las ondas" y para remarcar su gran labor de reconstrucción. José Antonio Manso de Velasco, Conde de Superunda, el que supera o domina las olas, es uno de los grandes virreyes que tuvo España. En 1761 el virrey terminó su labor en el Perú y regreso a España.

©1997-2000. Humberto Cotos. Derechos Reservados.